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domingo, 22 de diciembre de 2013

Más gurús en educación, Ken Bain, José Antonio Bowden y el futuro de la universidad en el siglo XXI


What the best college teachers do?
Ken Bain 


Llegamos a las 15.000 visitas y seguimos reflexionando sobre lo que significa ser un buen profesor universitario en el siglo XXI. Después de las entradas sobre los tipos de profesoreshispanos y la reflexión sobre nuestras propias experiencias, vamos a ver que dice la literatura sobre educación universitaria al respecto.

El tema de qué es lo que hace que unos profesores evolucionen y mejoren ha sido tratado por autores como Dee Fink, John Biggs, y Cees Van der Vleuten, pero hay un autor, Ken Bain, que se ha destacado especialmente por sus estudios sobre las características de aquellos profesores que son apreciados por sus alumnos cómo los mejores docentes. Aquellos que más les influyeron y les ayudaron a cambiar y convertirse en mejores profesionales. La educación en el siglo XXI va precisamente de eso, de transformar, de producir cambios en los alumnos que les hagan llegar a ser mejores profesionales, ciudadanos y personas

Ken ideó un plan maléfico para romper la marmorea fachada de autocomplacencia del profesorado universitario siempre predispuesto al conocido soniquete: "somos excelentes investigando y enseñando. Siendo tan excelentes podemos seguir como siempre". A Ken que dirigía un centro para la formación del profesorado, le preocupaba romper la tenaz resistencia de los profesores universitarios a cambiar sus métodos de enseñanza tradicionales por otros mejores, como son los que nos recomiendan en los cursos de formación del profesorado esos pedagogos y especialistas en enseñanza a los que casi nunca hacemos caso (entre otras cosas por que usan una jerga oscura llena de términos cuyo significado es desconocido para los profesores mortales).
Ken Bain sabía que los pedagogos son como los poetas "que escriben para que les lean otros poetas". La mayoría de los pedagogos escriben para que les lean otros pedagogos porque los profesores ordinarios no les leen entre otras cosas porque no entienden esa jerga oscura, inescrutable y difícil de entender de la que tanto abusan en sus publicaciones. Ken sabía que los profesores universitarios cuando escuchan a un pedagogo están pensando "Eso no funcionará en mi asignatura con los alumnos que tengo, toda esta palabrería no me va a servir para que mis alumnos aprendan en mi asignatura".
A Ken se le ocurrió  que los profesores no creerían en las recomendaciones de la literatura en pedagogía hasta que se demostrase que los mejores profesores universitarios de múltiples disciplinas practicaban a su modo ese tipo de prácticas que los pedagogos recomendaban con tan poco éxito al resto de los profesores.  Ken se puso a estudiar las prácticas docentes de los mejores profesores universitarios según el juicio de sus alumnos (no el de la ANECA) y escribió un libro What the best College  teachers do? que ha roto records en ediciones y traducciones, aunque en España son una exigua minoría los profesores universitarios que se lo han leído.

Conocí a Ken Bain leyendo su famoso libro What the best College  teachers do? que me leí en su edición original en inglés y lo dí a conocer en mis cursos a partir de 2004 pues consideraba muy necesaria la difusión entre los profesores universitarios españoles de las buenas prácticas en docencia universitaria que el libro detectaba y ejemplificaba por medio del análisis de la docencia de los mejores profesores universitarios de Estados Unidos. La portada del libro mostraba a un profesor haciendo el pino con una mano. El mensaje es claro los profesores extraordinarios hacen cosas extraordinarias para que sus alumnos trabajen y aprendan.

 Afortunadamente alguien en posición de liderazgo Universitario pensaba lo mismo que yo (¡!) y por ello en 2006 la universidad de Valencia lo tradujo al castellano y al Catalán-Valenciano y decidió regalárselo a sus profesores. Gran idea: si nuestros profesores no compran libros sobre enseñanza universitaria, regalémosles uno, tal vez se lo lean y se den cuenta de que pueden mejorar en mucho su forma de enseñar. Fue un buen intento. Es anecdótico pero muchos de los profesores que recibieron este libro de regalo no se molestaron ni en leerlo y algunos que lo hicieron se indignaron e incluso lo manifestaron públicamente en Internet. Incluso algún excelente profesor y docente con evidentes síntomas de cabreo con su institución tuvo una reacción atípica y publicó en Internet un panfleto del genero de la soflama (flamígero) titulado lo que no hacen los profesores universitarios. Tal vez en previsión de estás reacciones adversas se cambió radicalmente la portada de la edición española.
Vaya cambio de portada ¿Por qué?


Tal vez los Editores de la Universidad de Valencia temieran que la portada original provocase una reacción iracunda por parte de los perceptores de los libros y por eso decidieron cambiarla por la imagen  de un excelente profesor haciendo, lo que todos los profesores hacen, explicar con una pizarra de fondo. Otros profesores, por contra, nos indignamos por el cambio de portada y nos empeñamos en demostrar que lo que proponía Bain podía hacerse también en las Universidades Españolas.
Si nos da la gana podemos hacer lo que los mejores profesores yanquis hacen. El problema es que no nos da la gana y el entorno institucional  no nos ayuda nada.

Pese a estas reacciones inesperadas y negativas del profesorado que mostraban los posibles efectos adversos de que el profesorado universitario español (tan desacostumbrado a hacerlo), leyese de pronto libros sobre docencia universitaria. Hubo otros líderes académicos que persistieron en esta estrategia Quijotesca del mucho leer y el poco dormir para lograr que sus profesores leyesen sobre las hazañas docentes de los mejores paladines del país allende los mares que tiene las mejores universidades del mundo.

 Los posibles efectos secundarios adversos observados en la Universidad de Valencia habrían advertido a cualquier vicerrector de la inconveniencia de nuevas traducciones de la obra de Bain. Sin embargo, la universidad de Vigo en una muestra de liderazgo visionario (muy atípico en nuestro país) tradujo el libro de Bain al Galego en 2008 y lo difundió entre sus profesores en formato de pdf. Cuando en 2011 di seis cursos de formación de profesorado en la U de Vigo  pude comprobar que la semilla de Bain se había sembrado entre los casi doscientos profesores de esa universidad que asistieron a mis cursos. Por los comentarios de algunos de los participantes percibí que la lectura de Bain había provocado inquietud por encontrar esos aspectos mejorables de su propia docencia y ansiaban conocer experiencias innovadoras para apropiarse ella y mejorar su propia docencia.

 Toda esta historia demuestra lo que cuesta conseguir que los profesores universitarios españoles lean libros sobre docencia universitaria, pero también demuestra que cuando tal milagro se consigue, los efectos beneficiosos no tardan en producirse. Algunos de los profesores lectores se conciencian de que pueden aprender a enseñar mejor y de que cambiando sus metodologías podrán mejorar el aprendizaje de sus alumnos.

No tengo noticias de que hayan traducido el libro de Bain al Euskera ni al Bable (la crisis afectó mucho a la promoción institucional de las traducciones de libros) pero esta no debería ser excusa válida para que un profesor universitario español justifique no haber leído a Ken Bain pues su libro cuesta 15 €. 

No voy a comentar aquí sobre que es lo que diferencia a los mejores profesores según el libro de Bain (que es lo que el lector inquieto por mejorar deseará saber) pues reventaría el objeto esta entrada que no es otro sino el de usar esas diferencias entre los profesores ordinarios y extraordinarios (descritas en el libro de Bain) para construir un test que te permitirá saber si vas camino de convertirte en uno de los mejores profesores o si por contra, te mantienes en el nivel de mediocridad en el que permanecen tantos profesores universitarios ordinarios que no se preocupan lo suficiente (que debe ser mucho) por mejorar como docentes. 

Puedes responder a este test y descubrir si eres un profesor extraordinario en muy poco tiempo (la mitad de los profesores que ya lo han hecho invirtieron un tiempo inferior a cinco minutos en responderlo) y a cambio obtuvieron un gratuito y certero diagnóstico, un oráculo esclarecedor, sobre lo que deberían hacer para orientar su carrera académica hacia la mejora:


¿Qué tal os ha ido con el test?

Suma los puntos de las distintas preguntas según se indica al final del cuestionario. A continuación se explica cómo interpretar la puntuación que hayas obtenido.

De 33 a 40 puntos.  Tal vez la enseñanza no sea lo tuyo. Realmente eres un profesor muy ordinario y un negacionista de la innovación y del EEES. Deberías pensar en: prejubilarte, centrarte en otras actividades que causen menos perjuicio a la juventud universitaria: investigación, política académica (preséntate a rector) o cambiar a otra profesión. Tendrías gran futuro en el lado oscuro de la universidad. Deberías apuntarte al equipo de algún candidato inmovilista a rector con posibilidades de ganar.  Debes reflexionar sobre si la docencia es tu auténtica vocación o prefieres dedicar tus otros talentos a la política académica.

De 25 a 32. Necesitas actualizar tu formación docente con suma urgencia, leer libros sobre docencia universitaria, conocer ideas nuevas sobre enseñanza, reflexionar sobre lo que quieres que aprendan tus alumnos y probar nuevos métodos didácticos.

De 21 a 24. Eres un buen profesor. Vas por el buen camino para adaptarte a los nuevos métodos de enseñanza en el siglo XXI, busca compañeros con los que puedas trabajar en equipo (team teaching), crea un grupo de innovación, innova y aprende de la experiencia.

De 17 a 20 Tus alumnos son afortunados por tenerte como profesor,  tienes madera de líder en innovación educativa, deberían nombrarte coordinador del grado, tu institución debería aprovecharte como agente del cambio para ser mentor de los compañeros más novatos y coordinador de equipos docentes para así contribuir a su desarrollo profesional.

De 8 a 16 Eres un profesor extraordinario. Muchos de tus alumnos te recordarán como el mejor profesor de su carrera, él que más les hizo cambiar y madurar personal y profesionalmente. Deberías dedicarte a difundir tus extraordinarias practicas docentes entre tus compañeros. Tienes un gran futuro en la formación del profesorado.

Los que hayan sacado más de 33 puntos deberían dedicarse a otra actividad distinta de la enseñanza. De los que han contestado el cuestionario por ahora no hemos descubierto ningún candidato a rector. Los que saquen 32 o menos deben perseverar para seguir mejorando como profesores.

Aquí van algunas sugerencias al respecto:
Leer algún libro sobre educación universitaria encontrarás sugerencias en La mejor literatura sobre docencia universitaria, esa gran desconocida 
Plantearte  innovar y mejorar las metodologías que usas para que tus alumnos aprendan. Puedes encontrar ideas al respecto en Nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje 
Compartir ideas con tus compañeros. Hay comunidades de aprendizaje on line para profesores cómo:
o
Seguirme en twitter https://twitter.com/AlfredoPrietoMa . Mi identidad en twitter es @alfredoprietoma mis tuits se refieren a recursos útiles para mejorar la enseñanza.

Ken Bain no para de enseñarnos, en 2012 publicó otro libro titulado What the best students do? y este es un libro que deberíamos leer para después contárselo  a nuestros alumnos aunque lo mejor sería que lo leyesen ellos directamente. ¿Vamos a esperar a que nos traduzcan los libros de Bain al Euskera y al Bable para leerlos?


A los que ya se hayan leído el libro What the best College teachers do?   y no necesiten traducciones les recomiendo Teaching naked de  Jose Antonio Bowden pues es un libro qué  si se lee un poco más en España tendrá una influencia en la segunda década del siglo XXI similar a la que tuvo el libro de Bain en la primera. Bowden propone que el mayor valor de la educación universitaria reside en el poder transformativo de las interacciones presenciales entre profesores y alumnos. Para aumentar el valor añadido de las sesiones presenciales y maximizar la capacidad de nuestra enseñanza para producir cambios en nuestros alumno propone invertir la enseñanza tradicional transmitiendo la información por canales on line produciendo y comprobando el estudio previo de los alumnos. 

Esta estrategia lleva dos décadas dando excelentes resultados a otros autores como Novak (just in time teaching) Mazur (peer instruction),  Sams y Bergmann (flipped classroom) Robles y Prieto (PEPEOLA). Bowden denomina a su método Naked Teaching porque saca la transmisión de conocimiento y la tecnología fuera del aula. De esta manera los alumnos asisten a la sesión de interacción presencial bien preparados para discutir y realizar actividades en las que profundicen su comprensión de lo estudiado y practiquen su transferencia y aplicación. Dedicaremos una futura entrada a analizar los méritos de ese libro y la metodología Teaching Naked sobre la educación universitaria del futuro.

 Como se por experiencia que la mayoría de los profesores no tienen tiempo para leer libros sobre docencia os dejo aquí un vídeo De José Antonio, está en inglés pero podéis activar los subtítulos automáticos que aunque contienen algún error garrafal ayudan a entender los mensajes. Sólo os digo que cuando lo acabé de ver me puse a aplaudir al portátil ante la extrañeza de los que me contemplaban atónitos por mi reacción inesperada. 





Creo que los planteamientos de Bowden iluminan el futuro de las universidades en las próximas décadas. Para finalizar, como esta entrada empezaba con las traducciones de los libros de Ken Bain finalizo haciendo una propuesta. Si yo fuera responsable del servicio de publicaciones de alguna Universidad española y estuviese bendecido por el liderazgo visionario, no dudaría en traducir el libro de Bowden y regalárselo a toda la plantilla docente (aunque fuese en pdf) pues sería una manera de despabilarlos ante la tormenta perfecta que se prepara, y así introducir en las cabezas de nuestros profesores la inquietud por prepararse para ese futuro de cambio necesario en la Universidad para adaptarse al siglo XXI. 

Cambio que por ahora muy pocos dirigentes académicos son capaces de admitir en público y mucho menos de dirigirlo y guiarlo a buen puerto. No les vendría mal leerse el libro de Bowden para conocer el futuro que espera a las universidades de cemento y ladrillo "brick and mortar universities" en un contexto de demanda creciente de grados y másteres  on line y de enseñanza semipresencial de más calidad





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